¿Cómo se puede reconstruir después de un terremoto que arrasa la infraestructura, deja a 1.5 millones de personas sin hogar y mata a más de 230,000?
El Plan de Acción Nacional para la Recuperación y el Desarrollo de Haití [4] (enlace en inglés) tiene por objeto responder a esta pregunta y ve el terremoto del pasado mes de enero como "una ventana de oportunidad". El proyecto del plan abarca los próximos 10 años e incluye planes detallados para la reconstrucción de la infraestructura y de los sistemas de agua y saneamiento, la ampliación de la vivienda y el mercado laboral, y el fortalecimiento de la educación, la salud y las instituciones democráticas.
"Nadie se ha salvado, y nadie se puede levantar de nuevo solo", señala el plan en su introducción. "Debemos aprovechar esta nueva solidaridad que se espera pueda provocar cambios profundos en el comportamiento y las actitudes."
Los factores claves para ayudar a sacar adelante el plan serán obtener la cooperación y el apoyo de las comunidades haitianas y de los ciudadanos y darles una oportunidad para añadir sus comentarios.
Una vía para este tipo de participación son los comités de iniciativa de Haití (CIs). Desarrollados hace más de una década con el apoyo de NDI, los CIs han operado en 179 municipios de todo el país e involucran a 35 mil haitianos y 3,500 organizaciones cívicas, incluyendo a 400 grupos de mujeres. Antes del terremoto, la red de CIs organizaba a las comunidades para llevar a cabo evaluaciones de daños después del paso de huracanes, reparar las carreteras, facilitar el tratamiento médico, suministrar agua potable, y promover la transparencia en los proyectos de desarrollo del gobierno.
Ahora, los CIs están coordinando una serie de presentaciones sobre el plan de acción para que sus miembros - junto con otros miembros de la población haitiana, alcaldes, concejales y otros funcionarios del gobierno local - puedan conocer los detalles, hacer preguntas y añadir sus propias sugerencias.
Se han realizado reuniones en todo el país y éstas se estructuran para hacer frente a temas generales como la agricultura, la infraestructura, la educación y el turismo. Después de que un funcionario del gobierno presenta los detalles del plan, los asistentes se dividen en grupos dependiendo de su interés o experiencia, y luego colaboran con ideas y sugerencias relacionadas con su tema en particular. En seguida presentan sus propuestas al grupo, y los comentarios son grabados por miembros del CI, para que puedan ser incorporados en un documento que destacará las prioridades de la comunidad para la reconstrucción.
Recientemente, un CI en Les Cayes, una ciudad portuaria en la península del sur, reunió a miembros de la comunidad para revisar el plan. Silien Mimose, hablando en nombre de los grupos de mujeres de la zona, hizo hincapié en la necesidad de incorporar a las mujeres en todos los aspectos de la reconstrucción. Délimont Jean Luckner, hablando en nombre de los educadores, cuestionó la capacidad del país para implementar la educación pública universal y gratuita, dado el historial del gobierno en la educación antes del terremoto. Señaló que el año escolar estaba programado para comenzar una semana después de la reunión, pero que no se habían hecho esfuerzos para abrir las escuelas o para llegar a los padres sin hogar o desplazados.
Estos diálogos forman parte de un esfuerzo más amplio que incluye sesiones informativas, reuniones generales a nivel comunal y departamental y foros regionales para aumentar la comprensión y la participación ciudadana en el Plan Nacional de Reconstrucción. Después de participar en los diálogos, los miembros del CI trabajarán con las y los ciudadanos en sus comunidades para formar comités de seguimiento para supervisar los avances de los proyectos de reconstrucción que los gobiernos local y nacional llevan a cabo en sus comunidades.
imagen superior: Un presentador en la reunión del CI en Les Cayes

